domingo, 11 de septiembre de 2011

"LET ENGLAND SHAKE" - PJ HARVEY


Publicado por Javier Serrano en La República Cultural:
http://larepublicacultural.es/article4639.html?var_mode=calcul


"Occidente está dormido / hagamos que Inglaterra se sacuda / lastrada con silenciosos muertos / Me temo que nuestra sangre no resurgirá otra vez". El inicio de la primera canción del disco (y que le da nombre) no puede ser más devastador, y sin embargo, pese al tono apocalíptico que se observa en todo él, PJ Harvey propone una solución, toda una huida hacia adelante: "empaqueta tus problemas, vayamos / a la fuente de la muerte / y chapoteemos, nademos una y otra vez / y riamos a carcajadas". Así, aunque en todas las canciones se respira un aire más bien triste, de vez en cuando se cuelan momentos luminosos (al menos en la parte musical), casi infantiles incluso, melodías pegadizas que incitan al baile.

El disco Let England Shake fue grabado durante cinco semanas en una iglesia de Dorset, entre abril y mayo de 2010. Es todo un alegato antibelicista, en contra del sinsentido de todas las guerras en general, pasadas y futuras, y de las de Irak y Afganistán en particular. Pese al amor que manifiesta por su país, Gran Bretaña, PJ no le perdona su participación en esas guerras; tampoco a Estados Unidos, la nación hermana. Les reprocha todo el daño que están haciendo al mundo, sumiéndolo en una época oscura que sólo inspira miedo, y que es la idea de la que parte el disco.

Las letras escritas por PJ Harvey hablan de muerte, de guerra, de desolación, de paisajes destruidos… Para acompañarlas, la música se nos muestra despojada, al menos en apariencia. La cantante sigue instalada en sus melodías casi minimalistas, sin adornos, repetitivas por momentos. Pero si uno escucha atentamente descubrirá un sinnúmero de instrumentos que van añadiendo capas, matices, a la sencillez de la melodía inicial. Esto es posible gracias a la versatilidad de PJ Harvey y sus músicos. Así Polly Jean, aparte de cantar, toca el autoharp, el saxofón, la guitarra, la cítara y el violín. John Parish hace lo propio con la batería, el trombón, el xilófono, el Mellotron, el órgano Rhodes, la guitarra, las percusiones y hace voces. Mick Harvey se encarga del piano, armónica bajo, batería, órgano y órgano Rhodes, voces, bajo, percusión, guitarra y xilófono. Jean-Marc Butty le da a la batería y hace también voces.

En The Glorious Land PJ Harvey se refiere a Gran Bretaña y Estados Unidos como "una gloriosa tierra donde los campos ya no son surcados por arados sino por tanques y pies de soldados que marchan". En The Words That Maketh Murder un soldado es incapaz de desprender de su memoria todo lo que ha visto. ¿Y si llevo mi problema a las Naciones Unidas?, se pregunta. All and Everyone versa sobre la muerte: "Muerte a todos y todo el mundo". En On Battleship Hill, una pieza de instrumentación sencilla, PJ nos habla de una cruel naturaleza que termina por engullir los restos de la batalla, como si quisiera borrarlos y convertirlos en cruel naturaleza.

El disco es una vuelta al origen de la música, a lo esencial, como se ve claramente en England, una canción de amor, no exenta de crítica, hacia Inglaterra. Aquí la primera mitad del tema está hecho con una guitarra sola, a la que luego se van incorporando otros instrumentos.

Bitter Branches describe ramas amargas, hechas de la misma madera con que están hechos los rifles o los marcos de las ventanas por donde las mujeres observan a sus soldados marchar.

Written on the Forehead es una vez más la guerra, pero esta vez vista desde el lado de los invadidos. El título de la canción se refiere a esas palomas que llevan escrito su destino sobre sus frentes, y que no es otro que intentar escapar a nado en un río entre toneladas de aguas residuales. De fondo, un panorama desolador de gente huyendo de ciudades ardiendo, mientras la contaminación se extiende.

The Colour of the Earth es el color que tenía la tierra el día en que un soldado vio como moría su mejor amigo, sin poder hacer nada para evitarlo. Un color rojo oscuro y pardo, el color de la sangre.

Para promocionar el disco el fotógrafo Seamus Murphy ha creado doce videoclips que complementan (y engrandecen) las canciones de PJ Harvey. Son imágenes de una sencillez conmovedora, a veces casi fotografías estáticas, inquietantes paisajes plenos de magia, de poesía, mares en toda su grandeza, niebla, lluvia, nieve… Rostros de viejos, de niños, escenas naturalistas, hombres de la calle recitando los versos de las letras de PJ, tomas falsas…

Los vídeos se pueden encontrar en: http://www.youtube.com/user/letenglandshake
 

1 comentario:

  1. Hola Javier:
    buena reseña! Es un disco interesante, y sobre todo, me encanta su rabia y a la vez ternura, encima es un alegato en contra de la guerra... PJ Harvey es muy buena y encima se rodea de grandes músicos... qué más se puede pedir.
    Un abrazo,
    Carlos Huerga.

    ResponderEliminar