viernes, 6 de mayo de 2011

"MIS CUATRO ESTACIONES" (5) - Hablando de Antonio Vega


Fragmentos extraídos del libro "Mis cuatro estaciones", de Juan Bosco (editorial Lunwerg). Anécdotas sobre drogas, conciertos y hoteles.

Página 208:

Y te pasó lo del jarabe
Yo llegué a Londres enganchado y, mientras me duró lo poco que me había llevado de España, bien, pero en el momento en que se acabó, imagínate, grandísimo mono. Entonces, la única solución que pude encontrar, aparte de llamar a Madrid y que me mandaran, que lo conseguí un par de veces, pero era un movidón.
¿Sobres o qué?
Paquetes, pero eran movidones de la hostia. Unos controles... luego había que ir a Gatwick, pero no, que al final había llegado a Heathrow, en fin, demencial. El caso es que me di cuenta de que en las farmacias había un jarabe con codeína y morfina para problemas respiratorios, de tos, afecciones de tipo gripal y al leer lo de morfina dije: "coño, eso algo tiene que hacer", pero, claro, el problema es que una cucharadita de jarabe evidentemente no me hacía nada, entonces me tenía que beber el jarabe como si fueran botellas de agua. Claro, me dejó el estómago destrozado pero fue solución. Ese tipo de medicación está restringida y sólo puedes comprar dos botellas de este jarabe por farmacia y al mes. Entonces me hice un recorrido por todas las farmacias y conseguí diez o doce botellas y empecé a tomarlas, y a medida que yo veía que la historia me cubría fui, poco a poco, dejándolo por el problema de estómago que me producía un rechazo total, entonces estaba bien porque así lo fui dejando hasta que un día ya no bebía jarabe y me encontraba de puta madre. Me concentré a tope e el curro y fue bien.
Volviste limpio
Sí, sí total. Ahora, fue volver... y volver más fuerte que nunca.

Página 229:

(Lo del hotel de Azcoitia tampoco estuvo mal. Una noche de pleno invierno, tocaba Antonio con la banda en Azcoitia. Unas horas antes, despistado, Antonio se había olvidado de pagar un tentempié que se había tomado en la cafetería del hotel antes de ir al concierto y tras éste volvía solo mientras el resto se tomaban unas copas en el garito. Cuando por fin llega al hotel, Antonio levanta la vista y ve que salen llamas y humo del hotel y a la camarera que estaba antes en la cafetería corriendo hacia él y cuando le alcanza se produce esta conversación: -Oiga usted, que antes se ha ido sin pagar. -¡Está ardiendo el hotel! -No me venga con ésas y págueme. -Yo le pago lo que quiera pero, mire, se está quemando el hotel. Parece ser que el batería de dejó encima de la calefacción o de un chubeski una bolsa de plástico llena de baquetas y...)

...

Antonio Carmona me contó una vez que tocando Ketama en Marruecos, no sé si en Ketama en concreto, la gente les empezó a tirar piedras al escenario y cuando estaban a punto de bajarse se dieron cuenta de que las piedras eran de hachís. ¡Estaban lloviendo chinas! ¿Te han tirado alguna vez una papela o algo parecido?
Muy raro pero sí. Una vez me pasó. Aterrizó una papela delante de mí, pero me cortaba, no me atrevía a cogerla directamente. La fui acercando así con el pie...
Lo del concierto en Carabanchel fue una cosa inaudita
A mí me ha sorprendido gente, en Las Barranquillas y tal: "Oye, ¿te acuerdas el concierto que diste en la cárcel? Yo estaba allí y me cayó un paquete de tabaco. No sabes el buen rollo que nos diste a muchos de los que estábamos allí, pero mucho mucho".
(Para un concierto en la cárcel de Carabanchel Antonio introdujo unas papelas a modo de sorpresa en el interior de 10 cajetillas de tabaco y en mitad del concierto se las tiró a los presos, que no se podían creer lo que encontraron en el interior)
Eso te pasa y no se te olvida en la vida. ¿Cómo te lo curraste?
Abrí el celofán cortando por abajo con un cúter, lo colocaba y después con una gotita de pegamento, celofán, etcétera.

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